En nuestro centro Bosc de Teràpies con una experiencia de  más de cinco años, impartiendo cursos y trabajando como Educadores de Masaje Infantil reconocidos por IAIM, hemos tenido el placer de conocer a muchas familias.

El poder comprobar la satisfacción que expresan muchos padres/madres tras haber realizado el curso/taller. Ha sido y sigue siendo muy gratificante, para nosotros.

Testimonios de madres que hablaban del enorme impacto que tenía un bebé en sus vidas. A veces, abrumador por estar tan atadas a satisfacer las necesidades de su bebé, minuto a minuto. Y como reconocían que, el masaje les había facilitado el proceso de adaptación a la maternidad.

Comentaban, al principio, que era tan difícil entender lo que necesitaba su bebé: “no puede tener hambre, por lo que debe tener sueño”. Así que, intentaban dormirlo, “no tiene sueño, he de cambiar el pañal” … Describieron cómo, con el tiempo, desarrollaron la capacidad de saber qué necesidad tenía y cuándo su bebé está bien o no.

Uno de los padres lo resumió así: “la práctica del masaje, me permite estar cerca de mi bebé, conocerle con mayor detalle y mejorar su capacidad de respuesta.

Recuerdo la respuesta de un papá, al preguntarle: ¿qué es lo que más te gusta de tu bebé cuándo le haces masaje?… Su respuesta fue: “descubres cosas nuevas en ellos, la primera vez que le hice este “masaje” pensé, ¡eh, ella tiene mis dedos en los pies! . No me había molestado en mirarle los pies y simplemente estaban ahí”.

Muchas madres mencionaron varias veces los beneficios del masaje sobre el bienestar físico de sus bebés. Decían que el masaje les había ayudado a solucionar problemas específicos que tenía su bebé, como por ejemplo: cólicos y falta de sueño.

Un padre comentó: “masajear a su bebé le ayudó a calmarlo cuando estaba estresado”.

Algunos decían sentirse más confiados en su papel de padres. Que era una oportunidad para realizar una actividad específica, creando una interacción útil y satisfactoria con su hijo.

Así, fue resumido por uno de los padres: “el curso ha sido genial porque siento que nos estamos comunicando de muchas más formas”.

Una madre describió el masaje como el único tiempo que pasaba con su hija mientras estaba despierta porque durante otros períodos de vigilia estaba ocupada con las tareas del hogar o cocinando. Con la práctica del masaje se sentía más relajada y aumentaba su autoestima.

Para resumir la opinión general de la mayoría de los padres/madres sobre el masaje infantil, una madre escribió: “Me siento mucho más segura de interactuar y comprender a mi bebé. Siento que el masaje ha contribuido enormemente a desarrollar el vínculo entre nosotros.

¡Es maravilloso poder hacer sonreír a mi bebé con solo tocarlo!

El Masaje Infantil método J.Gor que impartimos en Bosc de Teràpies, nos confirma su eficacia.